Sin Europa no hay España que avance.
España cumple 40 años en la Unión Europea y el balance es brutal: más democracia, más derechos y una economía que ha pasado de furgón de cola a motor europeo, aunque algunos sigan soñando con el orgullo autárquico de frontera y arancel. Este texto reivindica el avance de España en la UE sin tragarse el cuento de que todo es perfecto ni comprar el antieuropeísmo barato que vive de agitar frustraciones. De paria a motor europeo El 1 de enero de 1986 España dejó de mirar Europa por la ventana y pasó a sentarse en la mesa. Democracia recién estrenada, paro disparado, infraestructuras tercermundistas y una economía que apenas rozaba el nivel medio europeo; hoy el PIB per cápita se ha multiplicado por 2,5 y España roza el 90% de la media de la UE. No fue magia, fue política: reformas duras, fondos de cohesión, carreteras, universidades, sanidad y una generación que pasó del miedo a la frontera al derecho a moverse, estudiar y trabajar en toda Europa. #España #UE La apuesta de Felipe Gonzále...