España en manos de hooligans: política de gradas, país al límite
España vive instalada en un clima de confrontación permanente, sostenido por partidos, tertulianos y auténticos hooligans de las siglas que han convertido la vida pública en un estadio en guerra. Cada debate se convierte en un partido a muerte, cada decisión política en una excusa para agitar a la grada, y cada discrepancia en un rito de humillación del rival.
No todo puede reducirse a bandos de hinchas que salen a “reventar” al contrario, como si la política fuera una pelea entre ultras organizados. Hace falta una cultura del diálogo que desactive esta mentalidad de hooligan, donde la consigna pesa más que el argumento y el adversario deja de ser un ciudadano para convertirse en un enemigo.
España necesita menos líderes que azucen a sus hooligans y más responsables públicos capaces de desmovilizar el odio, aunque eso suponga perder ruido y ganar silencio incómodo. También necesita ciudadanos que dejen de actuar como barra brava digital y asuman que la democracia no va de “aplastar” al otro, sino de aprender a convivir con quien nunca pensará como uno.
#España #Politica
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