Carta a Pedro Sánchez: ¿Y si nos preocupamos más de la economía doméstica?
Señor presidente:
Esta carta no nace del enfado, sino del cansancio. Del cansancio de llenar la nevera con calculadora en mano, de mirar las facturas como si fueran jeroglíficos, de vivir pendientes de si sube o baja el recibo de la luz más que de las noticias del día. La política, esa gran palabra que tantas veces parece flotar lejos del suelo, debería empezar en los hogares: en la lista de la compra, en el alquiler, en los libros del cole, en la bombilla que se apaga antes de tiempo.
Nos hablan de crecimiento, de PIB, de indicadores macroeconómicos que suenan tan prometedores como lejanos. Pero los indicadores que de verdad importan son otros: el precio del litro de aceite, la hipoteca que asfixia, el sueldo que no estira, la cesta que se encoge. La economía doméstica es la base del país real, ese que no aparece en los discursos triunfalistas.
Le pedimos, presidente, que baje del PowerPoint y mire la realidad del supermercado. Que las estadísticas se transformen en política práctica y las grandes cifras se traduzcan en alivio. Que hablemos menos de “transiciones” y “fondos europeos” y más de cómo una familia puede llegar a fin de mes sin sentir que todo pende de un hilo.
Las familias no piden milagros, piden coherencia. Que el trabajo digno signifique poder vivir, no solo sobrevivir. Que la vivienda deje de ser un lujo, no un premio al esfuerzo. Que el Estado proteja sin burocracia y alivie sin demoras. Porque cuando la economía doméstica se hunde, se hunde también la confianza en cualquier proyecto político.
No se trata de ideología; se trata de prioridades. Usted sabe, señor presidente, que cuando las neveras se vacían, los discursos se vacían también. Por eso, le proponemos algo sencillo pero revolucionario: que el termómetro del éxito no sea la bolsa ni el déficit, sino el bienestar cotidiano.
Que vuelva la palabra “vida” al centro de la política. Que gobierne pensando menos en los titulares y más en los hogares. Porque si la política no sirve para mejorar la vida diaria, entonces —¿para qué sirve?—
#Carta #Economía #CestaCompra #Política#Familias #Salarios #Vivienda #SubeTodoMenosSueldos #Gobernar #España #Política #Inflación
Comentarios
Publicar un comentario