El giro de España hacia la derecha… si tú te crees el cuento
En España se habla cada vez más de “batalla ideológica” y “giro a la derecha” porque los datos marcan un desplazamiento hacia posiciones menos progresistas en impuestos, modelo de Estado, medio ambiente y feminismo. El resultado es un clima donde ideas antes marginales de la derecha radical empiezan a sonar razonables para demasiada gente.
El clima que te empujan a aceptar
Crece el apoyo a bajar impuestos aunque se resientan servicios públicos, a recentralizar el Estado y a mirar con recelo el feminismo y la agenda verde.
Si el mensaje que circula es “el país se mueve a la derecha”, lo que se instala es la resignación: la izquierda se acomoda al papel de minoría educada que comenta la derrota.
De la rabieta al sentido común
Vox deja de ser visto solo como pataleta y pasa a representar un paquete ideológico reconocible: menos Estado, más castigo, más bandera, menos igualdad.
Al mismo tiempo, gana terreno la idea de que la democracia estorba para repartir mejor la riqueza, lo que abre el espacio perfecto a recetas autoritarias presentadas como “eficaces”.
Lo que realmente está en juego
Si este giro se consolida, cualquier mayoría progresista gobernará sobre un suelo que detesta los impuestos, sospecha del feminismo y compra sin pestañear el discurso ultra.
O se disputa el relato ya —en impuestos como seguro colectivo, en igualdad como justicia diaria, en ecología como supervivencia básica— o el país será de derechas incluso los días que gane la izquierda.

Comentarios
Publicar un comentario