Sánchez, el poder y la gallina de oro.


La gallina existe. Todos la ven. Nadie la toca.

Pedro Sánchez es un gallina de los huevos de oro que ningún partido se atreve a matar. No porque sea sagrada. No porque sea justa. Sino porque da poder, dinero y control. Y en política, eso vale más que cualquier discurso moral.

La gallina tiene muchos nombres: Estado hipertrofiado, redes clientelares, subvenciones estratégicas, cargos a dedo, organismos duplicados e incluso una estrategia para la oposición. Da igual cómo la llames. Lo importante es que pone huevos todos los días… y muchos viven de ellos.

La habilidad de Sánchez no es crearla, es saber usarla

La gallina no la inventó Sánchez. Estaba ahí antes. Pero él la ha entendido mejor que nadie.

  • Mientras promete reformas, la alimenta.
  • Mientras habla de regeneración democrática, la protege.
  • Mientras polariza al país, la gallina sigue poniendo huevos.

Sánchez no gobierna solo con votos: gobierna con dependencias. Autonomías, asociaciones, empresas públicas y privadas que sirven  para supervivencia. El principio de "no morder la mano que da de comer, esta mas vigente que nunca.

La oposición también come de la gallina

Aquí viene lo incómodo: nadie quiere matarla.

Ni el PP. Ni Vox. Ni los que se llenan la boca de “libertad” o “austeridad”.

Todos critican la jaula, pero nadie quiere abrirla. Porque mañana pueden necesitar esos apoyos. Porque el sistema castiga al que rompe la gallina y premia al que la administra con disimulo.

Y el ciudadano....

Mientras tanto, la ciudadania "vive" de ese  espectáculo, como un reality, dia a dia. 

Pero tranquilo: te dirán que es por tu bien.

Que es progreso, Que es estabilidad. Que no hay alternativa.

 El sistema está diseñado para que la gallina sobreviva gobierne quien gobierne.

#PedroSanchez #PSOE #Sumar  #ERC #Junts #PNV #Bildu #PP 

Comentarios

Entradas populares de este blog

PP y Vox necesitan más a Sánchez que a las urnas

2025: 46 mujeres asesinadas y 3 menores | Si la culpa es de “todos", al final no es de nadie.

El PP pelea con Vox por el voto ultraradical.