Cuando el dinero no se mueve. PP/VOX no genera confianza al poder económico
Vox no es fiable y el PP depende cada vez más de él
La derecha española esperaba que el poder económico acompañara su ofensiva política. No ha ocurrido. El dinero sigue en el mismo lugar. No se ha movido, no ha cambiado de bando y no ha dado señales de respaldo a un proyecto liderado por Alberto Núñez Feijóo y cada vez más condicionado por Vox. No es una cuestión coyuntural, sino una desconfianza profunda.
El poder económico no se deja arrastrar por el ruido mediático ni por la épica electoral. Observa, calcula y evita el riesgo innecesario. Hoy, el bloque PP/Vox no ofrece estabilidad ni control, dos requisitos básicos para que el capital decida moverse.
Un liderazgo condicionado no genera confianza. Y sin confianza, no hay respaldo.
El inmovilismo como mensaje político
Cuando el capital no confía, no huye ni confronta: se queda donde está. Mantiene posiciones, congela expectativas y espera. Ese inmovilismo es, en sí mismo, un mensaje político claro. Significa que no existen razones suficientes para apostar por un cambio de rumbo encabezado por una derecha dependiente de la ultraderecha.
Mientras el debate político se acelera en clave electoral, el poder económico opera con tiempos largos. Y esos tiempos largos hoy juegan en contra del Partido Popular, incapaz de generar certidumbre.
Vox, un socio que no da garantías
Desde la perspectiva del poder económico, Vox no es un socio incómodo pero asumible. Es un factor de incertidumbre estructural. Su confrontación con la Unión Europea, su negacionismo climático y su discurso autoritario generan inquietud en los mercados y en los centros de decisión internacionales.
No se trata de afinidades ideológicas, sino de fiabilidad. El capital necesita previsibilidad y continuidad. Vox representa lo contrario: volatilidad política y riesgo permanente.
Conclusión
La derecha puede seguir anunciando un cambio inminente, pero el poder económico ya ha tomado una decisión: no moverse. Y cuando el dinero no se mueve, cuando el respaldo no llega, no resiste ni el Tato. Vox no es fiable y el PP depende cada vez más de él. Esa es la ecuación que hoy bloquea cualquier alternativa real de poder.
Comentarios
Publicar un comentario